Florencia es una de esas ciudades que, de alguna manera, sigue sorprendiéndonos y deleitándonos todo el tiempo con nuevos hallazgos. Tanto si se trata de joyas históricas olvidadas como de nuevas aperturas, siempre hay algo nuevo que descubrir cada vez que se encuentra una villa de lujo en Florencia, por lo que es un destino perfecto tanto para los que la visitan por primera vez como para los reincidentes. Un nuevo descubrimiento en nuestra oficina que llamo la atención a todo el mundo fue las buchette del vino, eran ventanas de vino muy populares en su tiempo y donde se podía conseguir una botella de vino a cambio de unas cuantas monedas. La mayoría han desaparecido hace mucho tiempo y no se han usado durante aún más tiempo, pero hay una que se ha reabierto recientemente. Si está planeando pasar un tiempo en Florencia y quiere probar esta experiencia única e histórica resucitada por los amentes de la comida, ¡entonces diríjase al barrio de Santo Spirito y mírelo con tus propios ojos!
Santo Spirito es donde se encuentra un nuevo restaurante llamado Babae que abrió sus puertas en agosto y que, junto con su oferta culinaria en el interior, trajo consigo una de las buchette del vino de Florencia y con ella la tradición florentina de comprar vino a través de una ventana. Se remontan al Renacimiento, cuando muchas familias nobles de la ciudad, que vivían en los grandes palacios que todavía caracterizan el centro de Florencia, tenían sus propios viñedos, ya fuera de las murallas de la ciudad o en la campiña toscana.
Si busca una bodega que sea sinónimo de calidad y atemporal de Chianti Classicos, entonces no necesita buscar más allá de Castello di Monsanto. Es una visita obligada para los amantes del vino que han encontrado un alquiler de casa en Barberino Val D'Elsa, Castello di Monsanto es una bodega elegante y llena de carácter que se encuentra en el interior de un castillo y de una finca que data de mediados del siglo 18.
La historia del vino en Castello di Monsanto es un poco más reciente y se remonta a 1960, cuando Aldo Bianchi, originario de San Gimignano, regresó a la zona en la que nació y se crió para celebrar una boda en el castillo, le gustó tanto de la vista desde la terraza del castillo - a través de la Val d'Elsa y hasta las famosas torres de San Gimignano - que se enamoró locamente del lugar y lo compró en pocos meses. Más tarde, cuando Aldo cedió el castillo a su hijo Fabrizio y a su esposa Giuliana, la pareja plantó nuevos viñedos y reestructuró las aldeas circundantes. El primer cru, parcela dedicada a vinos excepcionales, del Chianti Classico nació en 1962. A partir de 1996, la finca y la producción de vino pasa a la tercera generación de la familia, la hija de Fabrizio y Giuliana, Laura, y desde 2001, todos ellos trabajan en colaboración con el enólogo Andrea Ginovannini para continuar con el espíritu siempre innovador y experimental de la marca.
La historia del vino en Castello di Monsanto es un poco más reciente y se remonta a 1960, cuando Aldo Bianchi, originario de San Gimignano, regresó a la zona en la que nació y se crió para celebrar una boda en el castillo, le gustó tanto de la vista desde la terraza del castillo - a través de la Val d'Elsa y hasta las famosas torres de San Gimignano - que se enamoró locamente del lugar y lo compró en pocos meses. Más tarde, cuando Aldo cedió el castillo a su hijo Fabrizio y a su esposa Giuliana, la pareja plantó nuevos viñedos y reestructuró las aldeas circundantes. El primer cru, parcela dedicada a vinos excepcionales, del Chianti Classico nació en 1962. A partir de 1996, la finca y la producción de vino pasa a la tercera generación de la familia, la hija de Fabrizio y Giuliana, Laura, y desde 2001, todos ellos trabajan en colaboración con el enólogo Andrea Ginovannini para continuar con el espíritu siempre innovador y experimental de la marca.
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sept.
2019
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Es lógico que tantas bodegas se encuentren hoy en día en los terrenos de castillos y fincas nobles, ya que en ellas se encuentran a menudo antiguos viñedos e instalaciones de producción de vino que tienen siglos de antigüedad. Aunque hace tiempo que estas fincas ya no se encuentran en las manos de una familia noble, la tradición de la elaboración del vino en estos lugares continúa en la era moderna. Una de ellas es Castello della Paneretta, que se encuentra en la mundialmente famosa región vinícola toscana que está en el área de Chianti Classico, en las laderas occidentales de las colinas que dominan el Val d'Elsa, frente a San Gimignano. Si ha encontrado una villa en Chianti y está buscando una experiencia de bodega tradicional, ¡entonces esta es una gran elección!
La producción de vino en Castello della Paneretta se remonta a 1596, cuando la primera cosecha se describe en los documentos de la finca que se encuentran en la Biblioteca Riccardiana. Esto hace de Castello della Paneretta una de las bodeas más antiguas de la zona de Chianti Classico y, sin duda, uno de los productores de vino más antiguos de la Toscana. El castillo fue construido en el emplazamiento de una antigua torre de vigilancia, la fortaleza de Cepparello, que se encontraba un poco más abajo de la ladera y fue abandonada y destruida tras la batalla de Montaperti en 1260. Construido en el siglo 14, el Castello della Paneretta es un impresionante bastión medieval caracterizado por murallas macizas, una almena güelfa y torres en las esquinas, todo ello enmarcado por una torre del homenaje en el centro.
La producción de vino en Castello della Paneretta se remonta a 1596, cuando la primera cosecha se describe en los documentos de la finca que se encuentran en la Biblioteca Riccardiana. Esto hace de Castello della Paneretta una de las bodeas más antiguas de la zona de Chianti Classico y, sin duda, uno de los productores de vino más antiguos de la Toscana. El castillo fue construido en el emplazamiento de una antigua torre de vigilancia, la fortaleza de Cepparello, que se encontraba un poco más abajo de la ladera y fue abandonada y destruida tras la batalla de Montaperti en 1260. Construido en el siglo 14, el Castello della Paneretta es un impresionante bastión medieval caracterizado por murallas macizas, una almena güelfa y torres en las esquinas, todo ello enmarcado por una torre del homenaje en el centro.
Situada cerca de la ciudad de Castiglione della Pescaia, en el corazón de la Maremma, hay una bodega particularmente bella llamada Le Mortelle. Viñedos y bodegas están repartidos por toda la zona, pero este lugar es especialmente encantador y se encuentra enclavado en el entorno más extraordinario. Es un lugar excelente para ir a probar y comprar algunos deliciosos vinos toscanos y aprender más sobre el vino y su elaboración, así que, si ha encontrado un alquiler de casa en la zona de Grosetto-Maremma y está buscando disfrutar de algunas cosechas locales, asegúrese de ir a Le Mortelle.
Bautizada con el nombre de la "mortella", o arrayán silvestre, el cual crece en todo el paisaje circundante de la zona, la bodega se encuentra en una finca que en su día formó parte de una propiedad aún más grande llamada La Badiola y que está registrada en los mapas del Gran Duque Leopoldo II de Toscana en el siglo 19. La Badiola era una versión piloto de un modelo de finca que los gobernantes del Gran Ducado de Lorena del Habsburgo esperaban establecer, en la que las tierras pantanosas y afectadas por la malaria de esta parte costera de la Toscana serían drenadas y reconvertidas para la cría de ganado. Esta tierra, sin embargo, ha sido retomada una vez más y las 270 hectáreas de la finca han sido plantadas con 170 hectáreas de viñedos de Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, así como viñedos más recientes de variedades de uva blanca como Vermentino, Ansonica, Viognier y una pequeña área de Carménère por la familia Antinori.
Bautizada con el nombre de la "mortella", o arrayán silvestre, el cual crece en todo el paisaje circundante de la zona, la bodega se encuentra en una finca que en su día formó parte de una propiedad aún más grande llamada La Badiola y que está registrada en los mapas del Gran Duque Leopoldo II de Toscana en el siglo 19. La Badiola era una versión piloto de un modelo de finca que los gobernantes del Gran Ducado de Lorena del Habsburgo esperaban establecer, en la que las tierras pantanosas y afectadas por la malaria de esta parte costera de la Toscana serían drenadas y reconvertidas para la cría de ganado. Esta tierra, sin embargo, ha sido retomada una vez más y las 270 hectáreas de la finca han sido plantadas con 170 hectáreas de viñedos de Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, así como viñedos más recientes de variedades de uva blanca como Vermentino, Ansonica, Viognier y una pequeña área de Carménère por la familia Antinori.
Podere La Chiesa es una bodega inmediatamente reconocible, situada entre las onduladas colinas de la provincia de Pisa en la Toscana, debido a su edificio principal con su carácter arquitectónico único: una bella estructura moderna que se asemeja un poco a un bloque de queso suizo con aberturas redondas que perforan el exterior. Situado cerca del pueblo de Casanova, a 30 km al sureste de la ciudad de Pisa, es un lugar célebre donde se producen excelentes vinos y donde se pueden degustar dichos increíbles vinos en visitas guiadas de degustación de las instalaciones. ¡Sólo tiene que encontrar un alquiler de casa en Pisa y hacer una excursión a este hermoso lugar para verlo por si mismo!