
En un pequeño pueblo enclavado en las montañas de mármol de Carrara cerca de la ciudad de Lucca, una pequeña niña nació. Su nombre era Zita y creció feliz en un hogar humilde campesino, tan feliz como si fuera un gran castillo! Ella y sus padres trabajaron duro, pero no siempre había suficiente comida para comer y la pobre Zita pasaba hambre. Su padre Giovanni Lombardo y su madre Buonissima crearon un hogar rico en amor y Zita creció como una niña buena y feliz.
Cuando Zita tenía doce años, ella rezó a Dios para que la ayudarla a encontrar algún trabajo como doncella para que sus padres no tuevieran que trabajar tan duro para poner comida en la mesa. Y su deseo pronto se hizo realidad dándola un trabajo como sirvienta en la casa de familia noble en la ciudad de Lucca. Lea Más
Cuando Zita tenía doce años, ella rezó a Dios para que la ayudarla a encontrar algún trabajo como doncella para que sus padres no tuevieran que trabajar tan duro para poner comida en la mesa. Y su deseo pronto se hizo realidad dándola un trabajo como sirvienta en la casa de familia noble en la ciudad de Lucca. Lea Más

