
Situada en el lujoso valle a cuarenta kilómetros de la ciudad de Siena, encontramos las ruinas de la impresionante Abadía de San Galgano. Este edificio medieval cisterciano atrae a muchos visitantes que lo admiran más allá de sus bellos muros y columnas romanas. En las colinas y valles que rodean este magnífica edificación encontramos bonitas casas rurales independientes, villas y otros alquileres de vacaciones disponibles para disfrutar de una estancia tranquilidad y llena de inspiración. Lo que hace que esta abadía del siglo XIII parezca tan irreal es la carencia de tejado y su suelo de hierba. Parece haberse fusionado perfectamente con la naturaleza por lo que mucha gente comenta la sensación de paz que experimentan según caminan alrededor de sus muros.

Alrededor de diez minutos caminando desde la Abadía de San Galgano, subiendo por la colina de Montesiepi, aparece una pequeña capilla circular, en la que encontramos una de las reliquias más misteriosas de la Toscana: "La espada de San Galgano". En la capilla, una gran porción de roca que sobresale desde el suelo de baldosas hacia arriba, posee incrustada una espada que data de 1170. Sólo el mango y una pequeña parte de la espada es visible dando la impresión de ser una cruz. Cientos de miles de turistas han venido a ver esta espada incrustada de una forma tan curiosa, y sigue siendo un misterio para los científicos arqueológicos sobre cómo podría haber sucedido.

Una leyenda popular sobre este fascinante reliquia cuenta la historia de un joven caballero llamado Galgano, que nació en 1147 y vivió cerca de la ciudad de Siena. Una noche tuvo la visión del arcángel Miguel, que lo condujo por un camino peligroso de Montesiepi donde fue recibido por los doce apóstoles en frente de una iglesia circular. Le pidieron cambiar su modo de vida y dedicarse a Dios, pero el joven Galgano dudaba. Dijo que un cambio de su vida como éste sería tan duro como romper la piedra con su espada, y para probar lo que había dicho, blandió su espada sobre una roca esperando que la espada se rompiera.
Pero para su sorpresa, la espada se hundió en la roca. Desde ese día, Galgano abandonó su deber de caballero y vivió la vida de un hombre santo. Vivió en la colina de Montesiepi con la única compañía de los animales salvajes.
Pero para su sorpresa, la espada se hundió en la roca. Desde ese día, Galgano abandonó su deber de caballero y vivió la vida de un hombre santo. Vivió en la colina de Montesiepi con la única compañía de los animales salvajes.

Esta emocionante historia engrandece el misterio de "La espada de San Galgano" a un nivel superior de encanto y admiración. Lo que pudo haber pasado, las ruinas de la Abadía de San Galgano y el enigma que lo rodea será de interés para el turismo durante muchos años venideros. Si durante sus vacaciones en Italia se encuentra en cualquier lugar cerca de esta atracción turística, vale la pena tomarse un día entero para explorar sus secretos.