En la precioso pueblo situado en la cumbre de la colina de Montalcino, podrá disfrutar con las vistas de valles coloridos, de flores rojas y amarilllas, olivos madurando y la luz del sol maravillosa que percibe mientras contempla la belleza y la paz de este lugar. A tan sólo un paso conduciendo el tortuoso camino fuera de los muros de Montalcino podemos encontrar la asombrosa
abadía de San Antimo. Éste monasterio benedictino del siglo XII, famoso por su arquitectura y sus muchas leyendas que lo rodean, perfectas para su situación de aislamiento.
Rodeada de los frutos de la naturaleza, la majestuosa abadía evoca el asombro y la admiración de cualquier viajero que la visite. Hay muchas
villas con encanto y otros tipos de alojamiento por aquí para alquilar y disfrutar del maravilloso paisaje de alrededor. Una de las leyendas más populares de la abadía dice que se fundó en 781 por
Carlomagno, un famoso líder de los francos, tambien conocido como el "Padre de Europa". Él y su ejército regresaron desde Roma, cuando se dio cuenta que sus hombres se estaban enfermando de un misterioso virus. Pararon a descansar y Carlomagno tuvo una visión de un ángel que le pidió que le hiciciese una infusión usando una hierba local, y que le diese esta bebida a sus soldados. Éste remedio funcionó y como premio por su gratitud, Carlomagno hizo construir una iglesia en ese lugar para conmemorar este milagro.