A medida que se acerca la primavera, muchos esperan el florecimiento de las flores y, aunque puede que no sea el primer lugar que le venga a la mente al pensar en destinos famosos para disfrutar de la floración primaveral, la Toscana es en realidad un lugar ideal para aquellos a los que les gusta pasear por los jardines y disfrutar de los olores y los colores de la vida que procenden de la tierra. De hecho, hay muchos jardines realmente espectaculares repartidos por toda la región, muchos de los cuales son antiguos terrenos de recreo que formaban parte de las propiedades de los nobles que utilizaban su riqueza para adornar el campo, las ciudades, las iglesias y los museos de la Toscana con increíbles edificios, vuelos de fantasía, impresionantes obras de arte y cosas mágicas hechas o domesticadas por la mano del hombre. El Jardín de Boboli, con su asombrosa disposición de fuentes, estatuas que van desde la antigua Roma hasta el siglo 18, ninfas, templos, grutas y plantas; la Rosaleda de Florencia, la cual fue encargada en 1865 como parte de un plan de reordenación de la ciudad cuando se convirtió en capital de Italia, y que cuenta con unas vistas asombrosas de Florencia, así como con la friolera de 400 especies diferentes de rosas; un el jardín de estilo inglés, un jardín clásico de estilo italiano, llenos del aroma de los limones y de un colorido derroche de flores que crecen al sol en la antigua villa de los Medici de Poggio a Caiano, en Prato; por nombrar sólo algunos ejemplos. Sin embargo, si está planeando unas vacaciones en la Toscana esta próxima primavera y tiene una especial predilección por las flores de camelia, debería dirigirse a la ciudad y al municipio de Capannori, en la provincia de Lucca...




