
A unos 30 km al sur de Pisa, se encuentra el bonito pueblo toscano de Lari. De origen medieval, está dominado por una poderosa fortaleza, el Castello dei Vicari (conocido como Castillo de Vicari o Castillo de Lari), que se alza como algo imponente sobre el pueblo. Sin embargo, no se deje embaucar por su aspecto bonito, aunque algo inusual, ya que esconde una larga historia de horror y fantasmas entre sus paredes. Si ha encontrado un alquiler de casa en Pisa y está considerando la posibilidad de planificar una escapada de última hora a la zona dentro de poco o en Hallowe'en, anote en su itinerario una visita al Castello dei Vicari. Perfectamente espeluznante y un lugar diferente en Italia donde normalmente se puede encontrar celebraciones de Halloween, es el lugar ideal para ir si se encuentra en Toscana o alrededor de la víspera de Todos los Santos.
Las primeras noticias escritas que tenemos del castillo datan del año 732 despues de Cristo, aunque el castillo que se ve hoy en día es un edificio muy diferente, habiendo sido reconstruido muchas veces a lo largo de los siglos. También ha cambiado de manos a lo largo de los años, de familia en familia, pasando por diferentes reinos, gobernantes y organizaciones. En la Edad Media, estaba bajo el control de la República de Pisa y luego, en 1406, pasó a manos de la familia Vicari de Florencia, fue una prisión, luego fue la casa de los vicarios florentinos hasta mediados del siglo 19, después volvió a ser una cárcel y, por último, pasó a ser propiedad del Municipio de Lari, que lo restauró y lo abrió al público.
Las primeras noticias escritas que tenemos del castillo datan del año 732 despues de Cristo, aunque el castillo que se ve hoy en día es un edificio muy diferente, habiendo sido reconstruido muchas veces a lo largo de los siglos. También ha cambiado de manos a lo largo de los años, de familia en familia, pasando por diferentes reinos, gobernantes y organizaciones. En la Edad Media, estaba bajo el control de la República de Pisa y luego, en 1406, pasó a manos de la familia Vicari de Florencia, fue una prisión, luego fue la casa de los vicarios florentinos hasta mediados del siglo 19, después volvió a ser una cárcel y, por último, pasó a ser propiedad del Municipio de Lari, que lo restauró y lo abrió al público.

A lo largo de los siglos, el castillo también ha albergado algunos momentos horribles a lo largo de la historia. Ha sido una cárcel, un lugar de tortura y un sitio donde han ocurrido muchas muertes. En el siglo 16, se dice que una mujer local, Gostanza da Libbiano, fue acusada de brujería y castigada en el castillo por sus "crímenes". Era una curandera que atraía a gente de todas partes debido a su experiencia en curas, medicinas y hierbas, fue arrestada en noviembre de 1594 después de la muerte de un joven al que había tratado de curar. Acusada de asesinato y comunión con el Diablo, la mujer de 60 años fue llevada al castillo, que entonces era una prisión, fue encarcelada, interrogada y torturada.
Como suele ocurrir en los relatos de juicios de brujas, la tortura la quebró y, dispuesta a hacer cualquier cosa para que parase, confesó que estaba tratando con el diablo. Gostanza se retractó de esto cuando fue presentada al Inquisidor General de Florencia, que presidía el caso, y, de una manera bastante inusual en este caso, se dio cuenta que los cargos contra la mujer se debían a la envidia y el odio y que ella era realmente inocente. Liberada de los cargos de brujería, pero desterrada a tres millas de su casa, se le prohibió tratar a personas o animales nunca más, y dejada mental y físicamente discapacitada por la tortura increíblemente violenta y el maltrato que recibió, se dice que Gostanza es uno de los fantasmas que aún deambulan por el castillo, a pesar de no haber muerto dentro de sus murallas. La rabia por todo lo que le sucedió en este castillo, que finalmente arruinó su vida, fue razón suficiente para que volviera al castillo y lo persiguiera. Se dice que se la oye gritar desesperada en las noches más oscuras y que atraviesa las paredes con cadenas y harapos hasta el día de hoy.
Como suele ocurrir en los relatos de juicios de brujas, la tortura la quebró y, dispuesta a hacer cualquier cosa para que parase, confesó que estaba tratando con el diablo. Gostanza se retractó de esto cuando fue presentada al Inquisidor General de Florencia, que presidía el caso, y, de una manera bastante inusual en este caso, se dio cuenta que los cargos contra la mujer se debían a la envidia y el odio y que ella era realmente inocente. Liberada de los cargos de brujería, pero desterrada a tres millas de su casa, se le prohibió tratar a personas o animales nunca más, y dejada mental y físicamente discapacitada por la tortura increíblemente violenta y el maltrato que recibió, se dice que Gostanza es uno de los fantasmas que aún deambulan por el castillo, a pesar de no haber muerto dentro de sus murallas. La rabia por todo lo que le sucedió en este castillo, que finalmente arruinó su vida, fue razón suficiente para que volviera al castillo y lo persiguiera. Se dice que se la oye gritar desesperada en las noches más oscuras y que atraviesa las paredes con cadenas y harapos hasta el día de hoy.

El otro fantasma famoso que se dice que llama al castillo su hogar es el de Giovanni Principe, también conocido como "il Rosso della Paola", era un granjero que fue encarcelado en el castillo (fue una cárcel hasta la Segunda Guerra Mundial) en 1922 debido a sus ideas políticas antifascistas. Giovanni fue encontrado colgado en su celda la mañana del 16 de diciembre de 1922. Oficialmente, se dijo que se había suicidado, sin embargo, había claros signos de violencia en su cuerpo en el momento en que fue descubierto y se ha especulado que fue golpeado, asesinado y ahorcado para encubrirlo todo. La prisión cerró en 1934, y el antiguo custodio y su familia permanecieron en el castillo. Fueron los primeros en denunciar sucesos extraños, cosas inexplicables y avistamientos directos del fantasma de Giovanni, en las noches del 15 y 16 de diciembre, aniversario de su muerte, cada año.
El castillo fue adquirido por el municipio en los años 90 y, en 1991, los voluntarios de la Asociación Cultural "Il Castello" comenzaron a trabajar en un proyecto de restauración para proteger y resaltar la gran belleza y el inestimable patrimonio artístico e histórico italiano del edificio. Gracias a sus increíbles esfuerzos, el castillo volvió a la vida y ahora está abierto al público, que puede visitarlo durante todo el año por tan sólo 3 euros por persona. El itinerario y la visita al edificio incluyen la sala de audiencias, el sótano (también conocido como el Infierno), la infame Sala de Tormentas donde se practicaba la tortura, la capilla y el patio interior. Como ya se ha dicho, también se celebran eventos especiales en Halloween y sus alrededores para celebrar los espeluznantes eventos e historias que se dice que han tenido lugar en el interior del edificio, así como el valor artístico y la gran belleza del castillo. Encuentre una villa en Pisa, ¡y venga a ver esta fascinante y polifacética joya en Toscana!
El castillo fue adquirido por el municipio en los años 90 y, en 1991, los voluntarios de la Asociación Cultural "Il Castello" comenzaron a trabajar en un proyecto de restauración para proteger y resaltar la gran belleza y el inestimable patrimonio artístico e histórico italiano del edificio. Gracias a sus increíbles esfuerzos, el castillo volvió a la vida y ahora está abierto al público, que puede visitarlo durante todo el año por tan sólo 3 euros por persona. El itinerario y la visita al edificio incluyen la sala de audiencias, el sótano (también conocido como el Infierno), la infame Sala de Tormentas donde se practicaba la tortura, la capilla y el patio interior. Como ya se ha dicho, también se celebran eventos especiales en Halloween y sus alrededores para celebrar los espeluznantes eventos e historias que se dice que han tenido lugar en el interior del edificio, así como el valor artístico y la gran belleza del castillo. Encuentre una villa en Pisa, ¡y venga a ver esta fascinante y polifacética joya en Toscana!
Fuente de publicación:
Foto 3: LigaDue / CC BY-SA 4.0
Foto 3: LigaDue / CC BY-SA 4.0