
La Catedral de Siena fue construida entre 1215 y 1263 y fue diseñada por Nicola Pisano y su hijo, Giovanni, el cual continuó el diseño cuando la construcción se llevó a cabo a partir de 1285. La mitad superior de la fachada no se agregó hasta el siglo 14, una época de gran riqueza y prosperidad para Siena. En ese momento, se consideraron planes para transformar la iglesia en una obra maestra gigante que incluso podría rivalizar con el mamut de San Pedro, en Roma, utilizando el edificio existente para formar un crucero con esta enorme catedral imaginada. Sin embargo, este ambicioso proyecto lamentablemente nunca llegó a realizarse ya que el trabajo fue interrumpido por la llegada de la Peste Negra en la ciudad en 1348, que diezmó a la población de la ciudad. Las paredes de la catedral nueva, todavía siguen siendo sólo un armazón del producto final deseado.
A pesar de esto, esta iglesia toscana es rica y hermosa, sigue siendo una joya y una importante atracción turística para aquellos que han encontrado una villa con piscina en Siena y están planeando una visita a la ciudad.
A pesar de esto, esta iglesia toscana es rica y hermosa, sigue siendo una joya y una importante atracción turística para aquellos que han encontrado una villa con piscina en Siena y están planeando una visita a la ciudad.

De estilo gótico, el edificio está elaboradamente embellecido por dentro y por fuera. El exterior es particularmente memorable por su anacrónico campanario románico en blanco y negro a rayas que data de 1313. Otros aspectos destacados de la fachada son del crucero sur Porto del Perdono (Puerta del Perdón), con un busto medallón de la Virgen con el Niño de Donatello, en el lado norte nos encontramos con las paredes de la catedral que tienen inscrito el Cuadrado Sator y también están las estatuas de los fiósofos griegos de Pisano, los profetas judíos, las sibilas paganas, los leones y grifos, los mosaicos y la puerta de bronce que representa la glorificación de la Virgen, la cual fue realizada en 1958 por Enrico Manfrini.
Las partes de la fachada fueron restaurados en el siglo 19, bajo la supervisión de Giuseppe Partini, y de nuevo después de la Segunda Guerra Mundial. Las estatuas fueron trasladadas al Museo de la Opera en los años 60 para su preservación, lo que por desgracia significa que no se puede ver al verdadero Donatello en persona, ¡pero esto fue necesario en aras de preservar el arte!
Las partes de la fachada fueron restaurados en el siglo 19, bajo la supervisión de Giuseppe Partini, y de nuevo después de la Segunda Guerra Mundial. Las estatuas fueron trasladadas al Museo de la Opera en los años 60 para su preservación, lo que por desgracia significa que no se puede ver al verdadero Donatello en persona, ¡pero esto fue necesario en aras de preservar el arte!

El interior no es menos impresionante. Con su increible altura, sus pilares de rayas blancos y negros y sus decoraciones adornadas por todas partes, que deslumbran a la entrada. Hay obras maestras en cada esquina. El crucero norte es el hogar de una estatua de bronce de Donatello de un descarnado San Juan Bautista, una pieza de acompañamiento a su María Magdalena en Florencia. En el crucero sur hay pinturas de San Jerónimo y Santa María Magdalena de Bernini y el altar mayor está flanqueado por ángeles de Beccafumi. El pavimento de la catedral de Siena es famoso y cuenta con 59 grabados y paneles de mármol con incrustaciones creados en 1372-1547 e incluyen imágenes de sibilas, escenas de la historia de Siena y escenas bíblicas.
La iglesia entera es una de las grandes joyas artísticas de la Toscana y es una visita obligada para los amantes del arte que visitan Siena.
La iglesia entera es una de las grandes joyas artísticas de la Toscana y es una visita obligada para los amantes del arte que visitan Siena.