
Una vez que haya encontrado una villa de lujo en Lucca y vaya allí en sus vacaciones, podría ser tentador quedarse dentro de los muros Barrocos de la hermosa ciudad, ya que hay mucho que ver, a pesar de su tamaño relativamente pequeño. Sin embargo, aventurarse más allá de estas paredes también vale la pena - no sólo por el impresionante paisaje de la Toscana que lo rodea sino también por las villas en las afueras de Lucca. Estos edificios fueron originalmente gran parte de las casas de verano de comerciantes influyentes. Con interiores con frescos, detalles arquitectónicos suntuosos e impresionantes jardines con infrastucturas para el agua adelantadas a su tiempo, estas villas son una delicia para los sentidos, lugares agradables en el pasado y joyas históricas y artísticas. Un ejemplo particularmente hermoso es Villa Torrigiani.

Villa Torrigiani se encuentra en la pedanía de Camigliano, una ciudad en Capannori, Lucca. Se trata de una villa de lujo, que data de la segunda mitad del siglo XVI, con muchos de los mismos atributos que otras villas históricas de Luca, incluyendo extensas obras hidráulicas. Sin embargo, también se destaca de otras villas de la zona debido a su fachada multicolor, creada mediante el uso de diferentes materiales como piedra gris y toba alternando pilares y arcos amarillos, estatuas de mármol de color blanco, usando yeso ocre en las de la parte inferior y blanco en las de la parte superior. Del mismo modo, el uso de los parapetos en las ventanas o aberturas son elementos originales y sólo se encuentran en otro lugar en la Villa Mansi. Esta caracteristica en la elección de la decoración había sido hecha por el arquitecto boloñés Alfonso Torrigiani.

La primera mención registrada de la villa proviene de 1593, con datos de que perteneció a la familia Buonvisi. Fue comprada más tarde por Nicola Santini que reconstruyó la fachada sur en el estilo Barroco a finales del siglo XVII.
Esto incluyó nuevos jardines, la incorporación de dos alas a la villa y la adición de una enorme escala en la fachada principal, que conduce a una serliana y se duplica en la planta superior con dos balcones, adornados con estatuas. En 1816, su descendiente, Victoria Santini se casó con alguién de la familia Torrigiani, a quien debe su nombre a partir de entonces. En frente del edificio había un jardín italiano que fue levantado para crear un jardin de 'Estilo Inglés'.
La fachada posterior, a diferencia de la parte delantera, es de estilo Renacentista tardío y se caracteriza por un gran pórtico de estilo Toscano. Esto es para ser admirado, aunque la villa es más famosa por ser el mejor ejemplo de Barroco en la Toscana. Los interiores son conocidos por sus frescos de Pietro Scorzini. Debido al hecho de que las paredes de Villa Torrigiani son muy gruesas, proporcionan un temperatura casi constante todo el año, lo que es bueno para el arte y han permecido intactos después de todos estos años. Los jardines, con sus grotescos, grutas y un jardín secreto son también una característica famosa de la villa.
Aún habitada por los descendientes de marqués Santini, esta impresionante villa vale la pena la una visita si usted se encuentra en Lucca o la Toscana.
Esto incluyó nuevos jardines, la incorporación de dos alas a la villa y la adición de una enorme escala en la fachada principal, que conduce a una serliana y se duplica en la planta superior con dos balcones, adornados con estatuas. En 1816, su descendiente, Victoria Santini se casó con alguién de la familia Torrigiani, a quien debe su nombre a partir de entonces. En frente del edificio había un jardín italiano que fue levantado para crear un jardin de 'Estilo Inglés'.
La fachada posterior, a diferencia de la parte delantera, es de estilo Renacentista tardío y se caracteriza por un gran pórtico de estilo Toscano. Esto es para ser admirado, aunque la villa es más famosa por ser el mejor ejemplo de Barroco en la Toscana. Los interiores son conocidos por sus frescos de Pietro Scorzini. Debido al hecho de que las paredes de Villa Torrigiani son muy gruesas, proporcionan un temperatura casi constante todo el año, lo que es bueno para el arte y han permecido intactos después de todos estos años. Los jardines, con sus grotescos, grutas y un jardín secreto son también una característica famosa de la villa.
Aún habitada por los descendientes de marqués Santini, esta impresionante villa vale la pena la una visita si usted se encuentra en Lucca o la Toscana.